En Chile son muchos los platillos que identifican a una región en particular o a toda la nación, pero cualquiera sea el caso, las recetas son siempre conservadas con mucho amor y respeto por parte del pueblo que mantiene viva la tradición chilena.

Uno de los platos más representativos de Chile y de su cultura en general es uno llamado caldillo de congrio, que se elabora a base del pescado que lleva el mismo nombre, congrio, y que es oriundo de las costas chilenas. Este plato es tan representativo de Chile que el propio ilustre poeta Pablo Neruda le escribió una poesía llamada Oda al Caldillo de Congrio, debido a su gusto particular por esta preparación. Además, la presidenta Michelle Bachelet lo considera una importante tradición y se lo ha servido a muchos de sus invitados extranjeros y diplomáticos que han visitado su bello país.

Muy tradicional son también las empanadas de pino, que son una especie de empanada muy común de Chile. Se elabora con un picadillo muy fino hecho con carne de res o cerdo, ají y cebolla finamente picada, y a veces se saborizan con aceitunas, uvas deshidratadas y huevos hervidos. El relleno se envuelve posteriormente en una delgada masa de harina y grasa. Estas empanadas son muy comunes, principalmente en el mes de la Patria, que en Chile es septiembre. Estas empanadas se emplean como acompañamientos de la comida, además, se consumen con vinos y licores como la chicha. También existen en Chile muchas otras versiones como las que se elaboran a base de mariscos, pescados, pollo o incluso solo con vegetales para una opción más saludable. Y como una curiosidad, se consumen también las empanadas como postres, rellenas de frutas como pera o bananas, o del tradicional dulce de leche, que es muy común en varios países de América Latina.