Aunque nada se le compara a la calidad de un restaurante exclusivo y de lujo, es muy cierto que estos son muy costosos y no son lujos permisibles para la mayoría, al menos no con mucha frecuencia. Por esto existen restaurantes que ofrecen comida de buena calidad, aunque menos elaborada y sofisticada, y dejando de lado un poco del lujo que caracteriza a la comida gourmet y a la decoración de los restaurantes para ofrecer precios mucho más razonables. Este es el caso de las franquicias o marcas de comida, que por lo general son de comidas rápidas pero que suelen ser buenas.

Así sucede con las Confiterías o Cafés Torres, que son restaurantes que se encuentran dispersos por todo Santiago de Chile desde hace ya muchos años, pues fue creada en 1879. Estos lugares sirven mayoritariamente comida típica de Chile, ya sean platos salados o dulces. Además, este lugar reclama ser el autor de un plato muy tradicional de Chile, llamado Sándwich Barros Luco en honor a un presidente, y es un emparedado hecho con queso y algún tipo de carne, generalmente carne de res. Para el sándwich se emplean panes típicos de Chile como las fricas o el llamado pan amasado, aunque se podría sustituir por el clásico pan de miga. También aquí se creó una bebida muy popular, llamada cola del mono, que se prepara con café, leche, licores y algunas especies dulces como la canela y la vainilla. Es muy consumido durante las festividades de Navidad y fin de año en todo el territorio chileno.

Esta es solo una de las tantas cadenas de comida que existen en Chile y son propias de este país, pues claro está que existen muchas otras internacionales que se enfocan en las hamburguesas y pollos fritos y no en los platos más autóctonos de la cocina chilena de calidad.